Se elevan casos del dengue en 50% ¿Otra pandemia?
El dengue: produce fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, náuseas, vómito y cansancio
Los casos de dengue en México han aumentado en 50% durante 2020 en comparación con el año anterior.
El panorama de dengue en México brinda la oportunidad de analizar la emergencia de un problema de salud regional, al confluir los factores de riesgo involucrados en su generación sin que hasta la fecha se haya detectado una epidemia importante de dengue hemorrágico.
El dengue es una enfermedad viral transmitida por el Aedes aegypti que empieza a incorporarse dentro de la agenda de prioridades de atención en varios países de la región de América.
La aparición de casos de den-gue hemorrágico surge como una seria amenaza para la salud pública y requiere de la formulación de estrategias intensivas de vigilancia y control.
SUS EFECTOS
El dengue: produce fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, náuseas, vómito y cansancio. Es una infección transmitida por el mosquito Aedes Aegypti que crece cerca del agua acumulada y puede vivir en zonas por debajo de los 2 mil metros sobre el nivel del mar, y en ambientes con una temperatura media anual mayor a los 16.9°C.
Hace un año, la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) denunció que el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (CENAPRECE) no había ejercido 192 millones de pesos en plaguicidas, lo que ligaba con el incremento de 253% en los casos de dengue respecto al mismo periodo de 2018.
Este año, los casos confirmados de dengue volvieron a crecer en 50%. Es decir, en dos años se muestra una clara tendencia de incremento.

El aumento de casos de esta enfermedad es desigual en el país: mientras en Chiapas disminuyeron de manera pronunciada, en otras 7 entidades (Veracruz, Guerrero, Nayarit, Jalisco, Yucatán, Tabasco y San Luis Potosí) aumentaron en más de 100 casos, esas serán las principales zonas de riesgo en 2020 que las autoridades federales y locales deberían atender.
El panorama epidemiológico proporciona una oportuniúad para fortalecer los servicios de atención por medio de la capacitación intensiva en el diagnóstico y manejo adecuado de los casos, en especial los más severos; asimismo es necesario articular una red de laboratorios estatales que responda con celeridad a las demandas del diagnóstico clínico y permita identificar los serotipos circulantes; incrementar el esfuerzo para la búsqueda intencionada de casos sustentada en la realidad entomológica; promover la participación de la comunidad como un elemento medular en la estrategia de control; y fortalecera los municipios en riesgo en la organización de campañas de limpieza y dotación de servicios públicos.
Ante la perspectiva de no contar con una vacuna para prevenir la infección, es necesario recordar que el vector del dengue y la fiebre amarilla fue erradicado del país mediante la organización, el trabajo intenso y con el uso de tecnología muy simple. Si la eliminación física de los focos de reproducción fue posible hace unas décadas, el compromiso en el presente demanda un esfuerzo de similar magnitud para prevenir la aparición de epidemias de dengue hemorrágico en México.
