Ángel Gurría se despide de la OCDE tras 15 años: ‘me voy satisfecho’
Al dejar las riendas de la OCDE tras tres mandatos de cinco años, el mexicano Ángel Gurría se siente “satisfecho” de muchas cosas que se han hecho en ese tiempo desde la organización, pero sobre todo de haber puesto “a las personas en el centro de las políticas públicas”.
En entrevista, Gurría considera “fundamental” ese enfoque que consiste en integrar los que eran los análisis tradicionales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), sobre el crecimiento o la productividad “con los temas de no dejar a nadie afuera”.
Cuenta que, cuando llegó en 2006 a esta organización con sede en París que durante mucho tiempo se conocía como el “club de los países ricos” y del que México forma parte desde 1994, pidió que se le diera más peso en sus trabajos a tres asuntos de carácter social que podían parecer problemas sobre todo de países en desarrollo: la salud, la inmigración y el agua.
“Con la inmigración, supongo que al principio sospechaban que era por mi origen mexicano. Ahora ya se dieron cuenta de que no es un problema de México, sino que es un problema mundial”, señala.
