Negociaciones contrarreloj para un acuerdo en conferencia de desarme nuclear

Entre las discusiones de esta conferencia destaca el asunto de la planta de Zaporiyia y prioridades de desarme nuclear para el futuro.

_103956327_gorby2

EFE.- Gobiernos de todo el mundo siguen enfrascados en negociaciones de última hora para tratar de acordar un documento de consenso en la conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación (NPT, en inglés) nuclear, que termina este viernes en Nueva York.

La guerra en Ucrania, y en especial la situación en la central de Zaporiyia, ha complicado especialmente las posibilidades de que la cita que arrancó el pasado 1 de agosto se cierre con un texto aceptable para los 191 países firmantes del NPT.

Tras semanas de discusiones, las delegaciones aún no han logrado un consenso sobre la declaración con la que debería cerrarse esta reunión y tratan de hacerlo contrarreloj tomando como base un último borrador distribuido este jueves por el presidente de la conferencia, el argentino Gustavo Zlauvinen.

El documento repasa la aplicación del tratado y delinea las grandes prioridades para el futuro, pero también toca temas de actualidad como la cuestión de la planta de Zaporiyia, bajo control de fuerzas rusas y que ha sido objeto de ataques que han hecho sonar las alarmas sobre una posible catástrofe.

En la versión más reciente vista por Efe, el borrador expresa preocupación por las acciones militares en la planta y subraya la importancia de que las autoridades competentes ucranianas recuperen el control de la instalación.

A priori, parece difícil que ese lenguaje sea aceptable para Rusia, que hasta ahora ha rechazado todos los llamamientos a salir de la central y permitir que se establezca una zona desmilitarizada.

“La posibilidad de que este viernes se adopte un documento final, tras un mes de negociaciones, parece muy compleja”, apunta la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN, en inglés), organización que en 2017 recibió el Nobel de la Paz y que destaca que la invasión rusa a Ucrania ha hecho aumentar los riesgos de proliferación atómica y de que se lleguen a usar armas de este tipo.