Uruguay eleva discretamente edad de jubilación de 60 a 65 años
El presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, promulgó el martes su emblemática ley de pensiones, lo que pone fin a una importante reforma legislativa sin el tipo de protestas violentas que se han visto en otros países después de que los Gobiernos impulsaran cambios similares.
El Senado uruguayo aprobó una versión suavizada de la ley que incorporó cambios de última hora exigidos por dos partidos de coalición en la cámara baja. El proyecto de ley elevará la edad de jubilación para muchos uruguayos de 60 a 65 años y fomentará el ahorro personal, entre otras medidas.
“Es una reforma con sensibilidad social”, dijo Lacalle Pou en un video difundido en medios estatales poco después de la aprobación del Senado.
Pedirle a la gente que trabaje más tiempo por el mismo, o menos, dinero de jubilación está resultando políticamente polémico en todo el mundo. Aunque la impopular iniciativa de Lacalle Pou desencadenó huelgas sindicales, el descontento no desembocó en la violencia que se vivió en Francia cuando el presidente Emmanuel Macron promulgó su propia reforma de pensiones el mes pasado. Recientemente, el 1 de mayo, los manifestantes regresaron a las calles de París, aun después de que el tribunal supremo de Francia aprobara el cambio.
Está también el caso de Argentina, un proyecto de reforma propuesto en 2017 por el expresidente Mauricio Macri provocó violentas protestas frente a la legislatura del país. Irlanda y Canadá también se han enfrentado al rechazo público a los cambios en las pensiones.
La reforma de Lacalle Pou refleja la marca registrada de Uruguay por la política de consenso que a menudo se mueve a un ritmo glacial, pero rara vez conduce a la violencia.
