Inicia el monzón mexicano con lluvias en el noroeste: Conagua
El Servicio Meteorológico Nacional alerta por lluvias muy fuertes a intensas en Sinaloa, Sonora, Chihuahua y otros estados, derivadas del monzón mexicano
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), órgano oficial de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), emitió este jueves un nuevo aviso meteorológico en el que alerta sobre la presencia de lluvias muy fuertes a puntuales intensas (75 a 150 mm) en varias regiones del país, con Sinaloa como uno de los estados con mayor afectación, derivado de la interacción de distintos fenómenos atmosféricos.
El reporte señala que el monzón mexicano, activo en el noroeste del país, mantendrá condiciones favorables para precipitaciones intensas en el centro y sur de Sinaloa, así como en el norte de Nayarit. También se prevén lluvias muy fuertes en el sur de Sonora, el sur de Chihuahua y el estado de Durango, acompañadas de descargas eléctricas y posible caída de granizo.
El monzón mexicano se estableció en el noroeste del país desde finales de junio, principalmente en los estados de Chihuahua, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Baja California Sur y algunas áreas de Durango, informó este domingo el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Esto, con base en los registros de lluvias y vientos más recientes, determinó en un comunicado el organismo, dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El SMN explicó en un comunicado que climatológicamente el monzón mexicano se establece entre los meses de junio y julio en el noroeste del territorio mexicano, y puede extenderse hasta septiembre.
“Este patrón climático se caracteriza por un cambio en la dirección de los vientos y el incremento de las precipitaciones en los estados mencionados”, señaló.
De acuerdo con los registros climatológicos del SMN, durante el periodo de julio a septiembre se presentan en promedio lluvias de 800 milímetros (mm) en regiones de Nayarit; 600 mm en Sinaloa; 300 mm en zonas de Sonora, Durango y Chihuahua, y superiores a 100 mm en Baja California Sur.
“Se estima que aproximadamente el 65 por ciento de la lluvia anual en la región es atribuible a la presencia de este fenómeno, lo que contribuye a mitigar las condiciones de sequía y beneficia a los sectores hídrico, agrícola, ganadero y del medio ambiente”, añadió.
