Víctor Barrera
Morena empezará a cambiar, aunque no lo quieran algunos
Y aunque Sheinbaum Pardo, también es muy cercana a AMLO, las ideas no son las mismas y esto es precisamente lo que empieza a abrir esas grietas. Mientras un número importante de Morena intenta mantener la figura de AMLO como el mandamás de y aun del poder Ejecutivo, otros han empezado a pensar que es el momento ya de iniciar el proyecto propio empujando la figura de Sheinbaum Pardo como no solo la presidenta del país, sino como la manda más de Morena.

La postura de Sheinbaum Pardo ante PT y PVEM a quien les manifestó que ellos deberían de asumir las decisiones que de Morena. La rebeldía que mostraron los partidos aliados solo dejó ver a una presidenta de Morena con soberbia obligando a sus aliados a subyugarse las decisiones de Morena, algo que hasta ahora no se ha cumplido por completo.
El colocar a Citlali Hernández nuevamente en el partido solo significa que Sheinbaum Pardo quiere llegar al 2027 con la coherencia suficiente para mantener la mayoría, y a partir de ello establecer la segunda parte de su periodo presidencial con el objetivo de, no distanciarse de AMLO, mostrar que ella tiene también un plan de trabajo político.
Es probable que Sheinbaum mire que es el momento de establecer su estrategia, porque será ella quien decidirá en el 2030 a la o el candidato con la intención de evitar que al inicio de la próxima administración en Morena se incie una cacería, donde los más duros quieran desplazar a las otras corrientes.
Se entiende, y así lo ha dejado ver la misma Claudia Sheinbaum, que no habrá una ruptura con el mesías, pero si posiblemente un espacio para aplicar su estrategia. Morena es solamente la herramienta de solo hombre para mantener el poder, pero la diversidad de ideas al interior del movimiento también empieza a despertar y saben que nadie es eterno y que los tiempos cambian y esto hará que Morena también presente cambios.
