Optimismo de Hacienda, pero no del CESF

No sorprende el optimismo del secretario de Hacienda, Arturo Herrera, en los Precriterios Económicos 2022 que envió al Congreso la semana pasada, estimando para este año un crecimiento de 5.3%, en un rango de 4.3% a 6.3%, porque todas las expectativas del sector privado van también al alza.

Lo que llama la atención es, por un lado, que para 2022 pronostica un alza de 3.6%, con un rango de 2.6% a 4.6%, que sí está más arriba del promedio del sector privado, el cual en la última encuesta de Citibanamex se ubicó en 2.7 por ciento.

Además, Herrera basa sus expectativas en el avance de la campaña de vacunación vs. covid-19, el fortalecimiento del mercado interno y el mayor dinamismo de la economía mundial, cuando en realidad el alza en los pronósticos del PIB en México se debe al mayor crecimiento de Estados Unidos por el programa de estímulos fiscales de Joe Biden, que incrementarán las exportaciones mexicanas por el T-MEC

Lo que sí sorprendió es que el optimismo del secretario de Hacienda contrasta con el comunicado del Consejo de Estabilidad del Sector Financiero, que se reunió encabezado por el propio Herrera y en el que participan todas las autoridades reguladoras del sector.

El CESF admite que la actividad económica en México, efectivamente, seguirá sujeta a la dinámica de la pandemia y el progreso en la vacunación, pero en su balance de riesgos reconoce: una recuperación más lenta de la economía nacional, la evolución de los sectores más afectados por covid-19, una mayor recomposición de los flujos internacionales hacia activos de menor riesgo, o sea, hacia otros países; y posibles ajustes en la calificación de la deuda de Pemex y la soberana y sus implicaciones potenciales para el sector financiero.

Señala, adicionalmente, que “persisten elementos de vulnerabilidad” en algunos bancos —sin mencionar a ninguno— asociados a la concentración de sus fuentes de financiamiento. En síntesis, sí hay mejores expectativas fundamentalmente por EU, pero persisten algunos riesgos, como una baja en la calificación de Pemex y una mayor salida de capitales.

  • SHEINBAUM, RECONOCIMIENTO

El Premio Naranja Dulce es para Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, quien fue incluida en la lista de 32 alcaldes, de 20 países, para recibir el premio del Mejor Alcalde del Año, de The City Mayors Foundation, por su labor realizada para enfrentar la pandemia. Hay que reconocer que, además de usar siempre el cubrebocas y recomendar utilizarlo, corrigieron en la CDMX las fallas de las primeras fases de vacunación que se realizan ya con una muy buena organización y sin contratiempos.

  •  DELGADO: RENOVAR O EXTERMINAR AL INE

El Premio Limón Agrio es para el dirigente de Morena, Mario Delgado, quien se pronunció por “renovar o exterminar al INE” en su defensa de candidatos, como Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón, cuyas candidaturas fueron retiradas por la mayoría de consejeros del INE por no cumplir con presentar reportes de gastos de precampaña. Morena tiene, desde luego, el derecho de impugnar ante el Tribunal Electoral, pero debilitar al árbitro electoral con acusaciones severas por parte de Delgado y del presidente López Obrador y que sólo aplaudan al INE cuando toma decisiones que favorecen a Morena, es otro asunto.