Gorbachov y Yeltsin

Los exmandatarios rusos, Mijaíl Gorbachov y Boris Yeltsin, y mientras uno enfrentó el fin de la URSS, otro vio de frente a la democracia en su país.

Conocí a ambos. Tuve la oportunidad por labores de cobertura periodística, de conocer a ambos personajes, sostener diálogos y entrevistas efímeras con los autores de la gran transformación rusa.

A Yeltsin en Moscú, en la cima de su poder (1992), presidente de la Federación Rusa enfrentando masivas e innumerables protestas por los nostálgicos soviéticos. Veteranos y ciudadanos de la vieja guardia que rechazaban las reformas, la apertura de mercados, los precios dominados por la oferta y la demanda, la voracidad del capitalismo que invadía todas las ruinas de la URSS.

DISMANTLING OF USSR

Russian President Boris Yeltsin (R) gestures towards Soviet President Mikhail Gorbachev in Moscow on August 23, 1991 while he enjoins him to read a paper during session of Russian Parlement. Gorbachev returned to Moscow 22 August 1991 after the coup had failed. AFP PHOTO PIKO / AFP PHOTO / PIKO

A Gorbachov, algunos años después de su gloria (1994) en Londres, después de dictar una conferencia.

Yeltsin era un líder popular, de muy básica formación, alcohólico y borrachín -como el promedio ruso en aquellos años- que había conducido la debacle de la Unión Soviética, impulsado la independencia de las repúblicas y abierto el sistema político a la participación de partidos.

Gorbachov era un economista soviético, formado en la ortodoxia del sistema, con la inteligencia y la visión de cambios imprescindibles para evitar el derrumbe. Gorbachov no quería desmantelar la URSS, quería fortalecerla, pluralizarla, instalar un sistema de mercado, de moneda, de valores. Terminar con la URSS rural, coexistiendo con la potencia militar y espacial. Los grandes avances tecnológicos de la Unión Soviética, especialmente en el ámbito armamentista, no derramaron nunca beneficios a la sociedad, que permanecía en un sistema muy semejante a la postguerra (1945-1950).

Yeltsin animaba a las masas. Gorbachov era serio, intelectual, orientado al estudio de datos y estadísticas. Un hombre de estado el segundo. El primero un líder social.

Cuando entrevisté a Yeltsin en la Plaza Roja de Moscú frente a una manifestación, estaba absolutamente borracho. Vociferaba ante las masas que lo aplaudían o rechazaban.