Reconoce CNDH Maltratos, Corrupción y Burocratismo en Sistema Nacional de Salud
CNDH asume la complejidad del momento que vivimos en materia de salud,
*Según información de la Secretaría de Salud, actualmente 47 mil 767 residentes constituyen la principal fuerza laboral en los hospitales públicos de todo el país; el ombudsman presidido por María del Rosario Piedra externa preocupación por las condiciones que enfrentan las médicas y médicos residentes*Son comunes el acoso, maltratos, humillaciones, y represalias para quienes los denuncian*Prácticas todas ellas, “amparadas en un modelo que asemeja el esquema de castas jerárquicas que perpetúa la subordinación, el menosprecio a su trabajo académico y de cuidado, y la discriminación”
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) asume la complejidad del momento que vivimos en materia de salud, toda vez que se está ante un esfuerzo importante por generar un sistema de atención potente y moderno, a la altura de las necesidades del pueblo, y exento de corrupción y burocratismo; pero a la vez externa su preocupación por las condiciones que enfrentan las médicas y médicos residentes en cuya formación los maltratos durante el entrenamiento médico son considerados normales o necesarios.
Según información de la Secretaría de Salud, actualmente 47 mil 767 residentes constituyen la principal fuerza laboral en los hospitales públicos de todo el país, sin embargo, el maltrato y la violencia que padecen en el ámbito laboral están ampliamente documentadas: según el Observatorio de Educación Médica y Derechos Humanos de la Universidad Veracruzana (OBEME) son comunes los eventos de acoso, maltratos, humillaciones, y represalias para quienes los denuncian; prácticas todas estas, amparadas en un modelo que asemeja el esquema de castas jerárquicas que perpetúa la subordinación, el menosprecio a su trabajo académico y de cuidado, y la discriminación. Condiciones, por lo demás, que no aportan ningún valor pedagógico, ni sirven para formar mejores médicas ni médicos; al contrario, destruyen vocaciones, precarizan vidas y ponen en riesgo la atención de la salud de la población derechohabiente.
