Países Bajos reporta mejores resultados escolares dos años después de prohibir celulares en aulas

Países Bajos reporta mejores resultados tras prohibir celulares en aulas

images

Dos años después de prohibir el uso de teléfonos celulares, relojes inteligentes y tabletas en las escuelas, Países Bajos reporta mejoras en la concentración, el ambiente escolar y el rendimiento académico de los estudiantes. La medida, aplicada mediante un acuerdo nacional entre el gobierno, escuelas, padres y docentes, buscó reducir distracciones en aulas, pasillos y comedores, y ahora el Ejecutivo neerlandés evalúa extender las restricciones al uso de redes sociales entre menores de edad.

En escuelas como el instituto Cygnus Gymnasium, en Ámsterdam, la consigna “Teléfono en casa o en la taquilla” se ha convertido en parte de la rutina escolar. Profesores y alumnos reconocen que la ausencia de dispositivos ha cambiado la dinámica diaria: hay menos distracciones, más atención en clase y un ambiente más relajado durante los recreos. Además, al no permitirse el uso de celulares tampoco en fiestas o descansos, disminuyó la preocupación de los estudiantes por ser grabados o fotografiados para redes sociales.

Los primeros datos oficiales respaldan esta percepción. Un estudio encargado por el gobierno a 317 escuelas secundarias reveló que cerca de tres cuartas partes reportaron una mayor concentración entre los alumnos; casi dos tercios señalaron una mejora en el clima social, y alrededor de un tercio observó avances en el rendimiento académico. Otras encuestas también apuntan a una reducción del acoso escolar. A nivel global, la Unesco indica que al menos 114 sistemas educativos, equivalentes al 58%, ya han impuesto restricciones similares ante preocupaciones por la atención en clase, el ciberacoso y el impacto digital en niños y adolescentes.

Con estos resultados, el debate en Países Bajos se trasladó ahora a las redes sociales. El gobierno recomienda que los menores de 15 años se mantengan alejados de plataformas como Instagram, TikTok y Snapchat, y la coalición oficialista impulsa una edad mínima obligatoria de 15 años en toda la Unión Europea, con verificación de edad. Aunque la propuesta aún enfrenta retos políticos y regulatorios, encuestas recientes muestran un respaldo creciente: una consulta de Unicef entre más de mil menores neerlandeses reveló que 69% apoya prohibir las redes sociales a menores de 18 años, mientras otra medición de la agencia Newcom mostró que 60% de los jóvenes de entre 16 y 28 años respalda establecer un límite de edad.